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Escuelas polacas combaten el antisemitismo con tebeos y películas

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Los colegios de Varsovia utilizarán a partir de marzo cómics y proyectarán el filme 'El pianista', de Roman Polanski, para mostrar a los alumnos la dimensión del Holocausto, en una iniciativa piloto que si tiene éxito se extenderá a todo el país con el objetivo de combatir el antisemitismo.

El genocidio judío ha sido un motivo recurrente en la literatura, el cine y el cómic. Sin embargo, libros como 'El diario de Ana Frank' (1944) o el arrollador éxito de ventas 'El niño con el pijama de rayas' (John Boyne, 2007), en principio, asequibles para una mente infantil, dejan paso en los colegios a otras formas narrativas más rápidas. Los colegios de Varsovia han preferido que sus alumnos asimilen la deshumanización del Holocausto a través de la capacidad del cine para producir empatía y la facilidad de absorción del cómic por la conjugación de ilustración y palabra.

La propuesta de utilizar tebeos y películas en los colegios polacos procede del museo de Auschwitz-Birkenau, situado en el campo de concentración en el que durante la II Guerra Mundial murieron 1,3 millones de personas, el 90% de las cuales eran judíos y el resto partisanos polacos, gitanos, homosexuales y presos soviéticos. Para los responsables de este museo, los colegios de Polonia no cuentan actualmente con suficiente material didáctico para mostrar a sus alumnos la realidad del drama que sufrieron los judíos durante aquellos años, algo que pretende paliarse con el impacto visual del cine y los tebeos.

La medida no es única en Polonia. En Alemania, concretamente los niños de Berlín y Renania del Norte, los alumnos estudian desde este curso con un cómic titulado 'Die suche', producido por el Centro Ana Frank, en Holanda. El tebeo, 75 años después del ascenso del partido nazi al poder, muestra sin reparos los horrores de los campos de concentración para los niños de 13 a 16 años.

Según el escritor Pedro Sorela, el tema 'campos de concentración' será el género con que en un futuro se caracterizará a la literatura europea de la segunda mitad del siglo XX. Cuando lo expresó hacía especial énfasis a la obra 'Si esto es un hombre', en la que Primo Levi cuenta sus experiencias en un campo de concentración. La propuesta de Solera puede aplicarse al cómic. No por nada, dos de las obras cumbres de la novela gráfica están dedicadas al Holocausto tanto en el cómic occidental, con el ganador del premio Pulitzer 'Maus' (Art Spiegelman), como en el cómic manga japonés, con la avalada serie 'Adolf' de Osamu Tezuka.

En principio, los colegios de Varsovia proyectarán la película 'El pianista', del director de origen polaco Roman Polanski. Protagonizada por Adrien Brody, ganador del Oscar al mejor actor por la interpretación de un judío que lucha por sobrevivir en un campo de concentración a través de las relaciones que establece con los dirigentes nazis por su habilidad con el piano. Pero los profesores no tendrán problemas para seleccionar títulos diferentes y comprensibles para llegar a los muchachos. El cine no ha escatimado películas ni premios para denunciar el Holocausto con títulos como 'La lista de Schindler' de Steven Spielberg o 'La vida es bella' de Roberto Benigni.

Además, el museo propone que se incrementen las referencias al Holocausto en las clases de literatura polaca, historia, ética, religión y sociales. Los tebeos y el cine permiten sensibilizar, pero necesitan de un apoyo cultural para que el mensaje no quede en mera ficción.

Además, los niños polacos pueden visitar el museo de Auschwitz-Birkenau, promotor de la novedosa propuesta educativa, antiguo campo de prisioneros, situado en la localidad polaca del mismo nombre, al sur del país. Fue abierto como museo en 1947 y declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) Patrimonio de la Humanidad en 1974. Desde entonces, esta institución muestra el horror de la guerra a la vez que intenta luchar activamente contra el antisemitismo en Polonia.

La actividad de denuncia a través de exposiciones ha tenido una última polémica con la poca visibilidad dada en Alemania a la muestra itinerante de 'Trenes especiales de la muerte'. La exhibición está dedicada a evidenciar la deportación de miles de judíos alemanes, franceses o austriacos, así como gitanos, en vagones para animales y en condiciones infrahumanas a los campos de exterminio.

Fuente: El Mundo

 
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