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Israel ganó Dobles en Australia



Jonathan Erlich, nacido en Argentina, y Andy Ram, nacido en Uruguay, que representando a Israel se impusieron hoy a los franceses Michael Llodra y Arnaud Clement por 7-5 y 7-6 (7-4) para conquistar en Australia su primer título de Grand Slam.

"No sé si la mitad del título, pero un 20 o 30 por ciento sí que es para Sudamérica. Argentina siempre está en mi corazón, y Uruguay, en el de Andy", dijo Erlich, de 30 años, 18 del ranking mundial de dobles y nacido en Buenos Aires, en el barrio de Belgrano. Tenía un año cuando su familia se mudó a Israel.

"Yo tengo a toda mi familia en Buenos Aires, y vengo de pasar tres semanas de vacaciones en Punta del Este, Montevideo y Buenos Aires", dijo con una sonrisa Ram, que nació en el montevideano barrio de Pocitos y a los cinco años se mudó con toda su familia a Israel.

Hacía rato que no se veía a un tenista tan contento por ganar un título de dobles. La alegría de ambos tras concretarse el triunfo fue desbordante. Se abrazaron, Ram subió en andas a Erlich, lo paseó "a caballo", se besaron, se volvieron a abrazar...

Fue el primer título de Grand Slam para Erlich, hincha de Boca, en tanto que Ram -fanático de Peñarol- sumó el éxito de hoy a los de dobles mixto que ganó en Roland Garros 2007 y Wimbledon 2006.

Para Israel, dicen, el título de hoy es un acontecimiento de primera línea.

"El primer ministro nos dejó un mensaje, dijo que le devolvamos la llamada cuando podamos. Lo llamé y no lo encontré", reveló Ram. "Esa es la manera israelí de hacer las cosas. El primer ministro nos pide que le devolvamos la llamada", apuntó Erlich con una sonrisa, antes de revelar que en el aeropuerto de Tel Aviv habrá aficionados esperándolos al regreso.

Ram, de 27 años y 18 del ranking mundial, es el más expansivo -no para de hablar- y el más "latino" de los dos, dueño de un claro acento uruguayo.

Hoy se entusiasmó con la propuesta de la cadena ESPN y cebó un mate en cámara, mientras una responsable de la Federación Internacional de Tenis (ITF) le repetía con cierto horror a su lado que no probara la infusión, porque aún debía someterse al control antidoping.

"Hoy tuvimos mucho más hambre que Clement y Llodra", resumió Ram el triunfo ante los campeones de Wimbledon 2007. "Esto es por lo que esperé toda mi vida, nunca creí que pudiera llegar este momento", agregó Erlich, que en 2003 estaba por dejar el tenis, recién divorciado y casi quebrado económicamente.

Pero recibió un llamado de Andy, su amigo desde siempre, y jugaron la clasificación para Wimbledon. En el siguiente torneo llegaron a semifinales. "La verdad, fue a Wimbledon sólo por los viáticos diarios que pagaban a los jugadores", dijo Erlich con su español con acento argentino-estadounidense.

Con el desafío de la Copa Davis ante Suecia en febrero en Tel Aviv -regreso al Grupo Mundial tras 15 años-, Ram y Erlich se sienten "embajadores de Israel", responsables de mejorar su imagen en el mundo.

"No hay que mezclar política con deporte", pidió Ram, antes de, pese a todo, zambullirse en un tema político. Shahar Peer, la número uno israelí, jugará el torneo de Doha, todo un hito para la representante de un país que sufre un veto casi total a la hora de competiciones deportivas en países islámicos. El ejemplo de Peer los impulsa a jugar en Dubai a principios de marzo.

"Quizás nosotros vayamos a Dubai... Si ella vuelve viva", dijo Ram, en broma pero en serio. "Si el jeque de Dubai nos da una visa no sé por qué no deberíamos ir. Jonathan tiene algo más de miedo, pero no de ir, sino de no volver".

Fuente: El diario de Yucatán

 
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